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Unipersonal a SAS en Uruguay: ¿cuándo y cómo dar el salto?

¿Tu empresa unipersonal creció y te preguntás si conviene pasarla a una SAS? Te explicamos el procedimiento, los plazos y qué analizar antes de decidir.

Rodrigo Abaz·21 de agosto de 2026
Unipersonal a SAS en Uruguay: ¿cuándo y cómo dar el salto?

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¿Se puede convertir una empresa unipersonal en una SAS?

La respuesta corta es sí. En Uruguay existe un procedimiento concreto para que una empresa unipersonal se convierta en una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS), transfiriéndole las actividades que venía desarrollando la persona física. Y esto puede hacerse de forma total o parcial, según lo que necesite cada emprendedor.

Desde Calculame lo vemos seguido: muchos emprendedores uruguayos arrancan solos, como unipersonales, y con el tiempo su negocio crece, aparecen nuevos socios o proyectos, y empieza a surgir la pregunta: ¿me conviene armar una SAS? En este artículo te explicamos qué implica ese cambio, cómo funciona el trámite y qué tenés que analizar antes de dar el paso.

No es solo un cambio de nombre

Lo primero que hay que entender es que convertir una unipersonal en SAS no es simplemente cambiar la carátula. Cuando hacés este cambio, la persona física deja de desarrollar esas actividades a título personal y pasan a ser realizadas por una persona jurídica distinta: la SAS. Es un cambio de estructura real, con implicancias legales, tributarias y ante organismos como BPS y DGI.

Tanto BPS como DGI tienen hoy procedimientos específicos para registrar esta conversión, lo que facilita bastante el trámite si se hace en tiempo y forma.

Conversión total: todo pasa a la SAS

En este caso, todas las actividades de la unipersonal se transfieren a la nueva sociedad. Esto implica gestionar la cancelación de la unipersonal y dar de alta las actividades correspondientes bajo la SAS.

Si la empresa emite facturación electrónica, hay un detalle clave: todos los CFE emitidos por la unipersonal deben estar reportados antes de completar la clausura. Este es un punto que conviene no pasar por alto para evitar problemas con DGI.

Conversión parcial: una opción más flexible

¿Qué pasa si no querés transferir todo? También existe la opción de hacer una conversión parcial. Esto significa que podés mover algunas actividades a la SAS y mantener otras dentro de la unipersonal, siempre que la estructura y el régimen aplicable lo permitan.

Por ejemplo, una persona podría trasladar una actividad comercial a la SAS y seguir desarrollando otra actividad de forma personal. Es una alternativa interesante para quienes tienen negocios variados o quieren hacer la transición de forma gradual.

¿Cuánto tiempo tenés para hacer el trámite?

Este es un punto crítico: la conversión debe comunicarse dentro de los 30 días corridos desde la constitución de la SAS. Presentarse fuera de ese plazo puede generar sanciones, así que si ya constituiste la SAS o estás por hacerlo, no lo dejés para después.

¿Por qué un emprendedor querría pasarse a una SAS?

Los motivos pueden ser varios, y cada situación es diferente. Algunos de los más frecuentes son:

  • Separar el patrimonio personal del empresarial, protegiéndote como persona física.
  • Incorporar nuevos socios al negocio de forma ordenada.
  • Facilitar una futura venta o transferencia de la empresa.
  • Ordenar un emprendimiento que creció y ya requiere una estructura más formal.
  • Adaptar la empresa a nuevos proyectos o inversores que exigen una figura societaria.

Ahora bien, hay un mito que vale la pena despejar: pasar a una SAS no necesariamente implica pagar menos impuestos. De hecho, en algunos casos puede significar más costos administrativos. Por eso, antes de dar el paso, es fundamental hacer los números.

¿Qué analizar antes de tomar la decisión?

Desde Calculame te recomendamos revisar estos puntos antes de decidir si la conversión tiene sentido para tu negocio:

  • ¿Qué actividades desarrolla tu empresa y cuáles querés transferir?
  • ¿Cuál es tu facturación anual actual y proyectada?
  • ¿En qué régimen tributario estás hoy (monotributo, IRAE, IVA mínimo)?
  • ¿Cuánto aportás al BPS como persona física y cómo cambiaría eso con una SAS?
  • ¿Tenés empleados o contratados bajo la unipersonal?
  • ¿Emitís facturación electrónica? ¿Tenés CFE pendientes de reportar?
  • ¿Tenés activos, contratos o vínculos comerciales a nombre de la unipersonal que haya que renegociar o transferir?

Cada uno de estos factores puede cambiar bastante el análisis. No hay una respuesta única para todos: depende de tu situación particular.

Nuestro consejo desde Calculame

Si tu empresa unipersonal creció y estás pensando en dar este paso, lo más importante es no apurarse ni hacerlo solo. La conversión a una SAS puede ser una muy buena decisión estratégica, pero también puede generar costos o complicaciones si no se planifica bien. Analizá tu situación tributaria actual, los aportes al BPS, los costos de mantener una sociedad y recién entonces decidí.

En Calculame podemos ayudarte a hacer ese análisis y acompañarte en el proceso para que el cambio sea ordenado, en plazo y conveniente para tu negocio.

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