
Impuestos relacionados
¿Qué es la redomiciliación internacional?
Cuando pensamos en "mudar" una empresa al exterior, lo primero que se nos viene a la cabeza suele ser liquidarla en Uruguay y constituir una nueva sociedad en otro país. Sin embargo, existe una alternativa mucho más eficiente que quizás no conocías: la redomiciliación internacional.
La redomiciliación permite trasladar el domicilio jurídico de una sociedad desde Uruguay hacia otra jurisdicción sin necesidad de disolverla ni crear una entidad nueva. Dicho de otro modo: la empresa sigue siendo la misma, pero cambia de "casa legal".
¿Uruguay lo permite?
Sí. Uruguay reconoce expresamente esta posibilidad para determinados tipos societarios. En el caso de las sociedades anónimas, la Ley N° 16.060 (Ley de Sociedades Comerciales) contempla específicamente la transferencia del domicilio al extranjero como una modificación societaria especial. No es algo que quede en un vacío legal: hay un marco normativo claro que lo habilita.
Lo más importante: la continuidad jurídica
La característica central de una redomiciliación bien estructurada es que se mantiene la continuidad jurídica de la sociedad. Esto implica que:
- No se transfieren activos de una empresa a otra.
- No se renegocian contratos desde cero.
- No se interrumpen relaciones comerciales o bancarias por cambio de entidad.
- La misma persona jurídica continúa existiendo, ahora bajo la legislación de la jurisdicción de destino.
Esto la distingue radicalmente de una liquidación seguida de una nueva constitución, que implica mucho más trabajo, costos y riesgos.
El caso de BVI como jurisdicción de destino
Uno de los destinos más utilizados en estructuras internacionales son las Islas Vírgenes Británicas (BVI). Su legislación —el BVI Business Companies Act— permite expresamente que una sociedad constituida en el extranjero continúe como sociedad de BVI, siempre que la legislación de origen también lo autorice. Además, la normativa de BVI establece que la continuación no afecta la continuidad de la persona jurídica, ni sus activos, derechos, obligaciones ni pasivos. Es decir, hay coherencia entre ambos ordenamientos jurídicos, lo que facilita el proceso.
¿Cómo se hace desde Uruguay?
El procedimiento varía según el tipo societario, pero a modo general, para una Sociedad Anónima uruguaya, el camino incluye:
- Resolución societaria: la transferencia del domicilio debe ser aprobada por los accionistas con las mayorías especiales que exige la Ley N° 16.060. Los accionistas que no estén de acuerdo pueden, en ciertos casos, ejercer el derecho de receso.
- Formalidades registrales y publicaciones: se deben cumplir los pasos de inscripción y publicación correspondientes en Uruguay.
- Comunicación a DGI: la Dirección General Impositiva tiene un trámite específico llamado "Redomiciliación de una empresa uruguaya al extranjero". Se requiere, entre otros documentos, el Formulario 0351 y la acreditación de las publicaciones e inscripción registral realizadas. Esta comunicación debe hacerse dentro de los plazos que establece la administración tributaria.
¿En qué situaciones puede ser útil?
La redomiciliación no es una herramienta para cualquier empresa, pero puede ser muy valiosa en contextos específicos. Algunos escenarios donde vale la pena analizarla:
- Reorganización de grupos empresariales internacionales.
- Centralización de inversiones o activos en una holding extranjera.
- Cambio de jurisdicción de una empresa que ya opera en varios países.
- Planificación sucesoria o patrimonial de largo plazo.
- Adecuación de la estructura corporativa a nuevas necesidades comerciales o financieras.
- Estructuración de inversiones internacionales con mayor eficiencia.
Ojo: no es solo un trámite registral
Acá viene un punto clave que desde Calculame queremos destacar especialmente: una redomiciliación no debe analizarse únicamente desde el ángulo administrativo o registral. Antes de avanzar, es fundamental revisar en profundidad:
- Las consecuencias tributarias en Uruguay: ¿qué pasa con el IRAE, el IRPF, el patrimonio de la sociedad? ¿Hay hechos generadores que se activen con el traslado?
- Los activos y pasivos existentes: ¿cómo quedan registrados y bajo qué legislación?
- Los contratos vigentes: algunos pueden tener cláusulas que se activen ante un cambio de jurisdicción.
- Las cuentas bancarias: los bancos pueden requerir actualización de información o incluso tener restricciones.
- Los beneficiarios finales: hay obligaciones de declaración que deben mantenerse actualizadas.
- La normativa de la jurisdicción de destino: cada país tiene sus propias exigencias para aceptar una sociedad redomiciliada.
Ignorar cualquiera de estos aspectos puede convertir un proceso que parecía simple en un dolor de cabeza importante.
Redomiciliar no es lo mismo que cerrar
Vale la pena repetirlo porque es el diferencial más importante: redomiciliar no es cerrar la empresa. Cuando una estructura internacional tiene activos, inversiones o contratos preexistentes, liquidar y reconstituir puede ser costoso, lento y riesgoso. La redomiciliación, correctamente estructurada, permite evitar todo eso manteniendo la continuidad de la entidad.
Desde Calculame, te recomendamos siempre contar con asesoramiento jurídico y contable especializado antes de encarar este tipo de procesos. Son decisiones que impactan en la estructura completa de tu negocio y merecen el análisis adecuado.
¿Necesitás ayuda con este tema?
En Calculame te ayudamos a resolver impuestos, apertura de empresas, facturación electrónica y trámites ante DGI y BPS con foco práctico para Uruguay.
Artículos relacionados
28 ago. 2026
Nueva actividad en tu empresa: tenés 30 días para avisar a DGI
Si tu empresa sumó un nuevo servicio o producto, tenés 30 días corridos para comunicarlo ante DGI y BPS. Te explicamos cómo hacerlo y por qué importa.
26 ago. 2026
Empresa sin actividad: cómo clausurarla en DGI y BPS
Dejar de facturar no cierra tu empresa automáticamente. Te explicamos qué implica clausurar ante DGI y BPS, los plazos y por qué es importante hacerlo bien.
26 ago. 2026
Certificado BPS observado: qué hacer y cómo resolverlo
Si tu empresa solicitó el Certificado Común de BPS y quedó observado, no entres en pánico. Te explicamos qué significa, por qué ocurre y cómo resolverlo correctamente.

