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¿Qué es una SAS y por qué se volvió tan popular?
La Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) es hoy una de las formas más elegidas para constituir una empresa en Uruguay. Y no es casualidad: combina flexibilidad jurídica con un proceso de constitución que puede hacerse completamente en línea, sin necesidad de ir a ninguna ventanilla.
Sin embargo, antes de dar el paso, es importante entender bien qué implica abrir una SAS: cuánto cuesta, qué impuestos vas a pagar y qué obligaciones vas a tener que cumplir mes a mes. Desde Calculame te lo explicamos en detalle.
¿Cuánto cuesta abrir una SAS en 2026?
Si tu SAS cumple con las condiciones del régimen de constitución digital —básicamente, que todos los socios, administradores y representantes sean personas físicas— podés hacer el trámite 100% online. Esto simplifica mucho el proceso y reduce costos.
El costo oficial del registro digital es actualmente de $ 2.530 pesos uruguayos, aunque este importe está sujeto a reajuste. A través de este sistema podés constituir una sociedad de hasta seis socios y designar hasta tres administradores o representantes.
Ahora bien, dependiendo de tu situación particular, pueden sumarse costos adicionales como:
- Firma electrónica avanzada
- Timbres profesionales
- Intervención de escribano o contador
- Documentación adicional según el caso
En la práctica, el costo total puede variar bastante según la complejidad de la estructura que necesitás armar. Si tenés dudas, en Calculame te podemos ayudar a estimar qué aplica para tu caso.
¿Qué impuestos paga una SAS?
Esta es una de las preguntas que más nos hacen, y la respuesta honesta es: depende. La carga impositiva de una SAS varía según la actividad que desarrolle, su facturación y su situación particular. Dicho eso, en términos generales una SAS que desarrolla actividad empresarial puede quedar alcanzada por:
- IRAE (Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas): grava las rentas empresariales a una tasa general del 25% sobre la renta fiscal neta. Es el impuesto a las ganancias de la empresa.
- IVA (Impuesto al Valor Agregado): la tasa básica es del 22%. Algunas actividades tributan a la tasa mínima del 10% y otras están exoneradas. Cada caso es distinto.
- Impuesto al Patrimonio: puede corresponder dependiendo de los activos y pasivos computables de la sociedad. DGI tiene un régimen específico para personas jurídicas.
- Aportes al BPS: si la SAS tiene administradores, representantes o trabajadores, corresponde analizar los aportes a la seguridad social que aplican a cada situación.
No existe una "SAS estándar" en materia impositiva: dos empresas con la misma estructura jurídica pueden tener obligaciones fiscales muy diferentes según lo que hagan y cómo lo hagan. Por eso es clave arrancar con una buena planificación tributaria.
¿Qué obligaciones tiene una SAS una vez constituida?
Abrir la empresa es solo el primer paso. Una vez que la SAS está constituida, comienzan las obligaciones que vas a tener que cumplir de forma continua. Entre las principales:
- Inscripción en DGI y BPS antes de comenzar la actividad. Sin esto, no podés operar legalmente.
- Facturación electrónica, cuando corresponda según tu régimen tributario. Hoy en día la mayoría de las empresas están alcanzadas.
- Contabilidad y declaraciones juradas ante DGI, según los impuestos que correspondan a tu actividad.
- Registro de titulares y beneficiarios finales ante el BCU. Las entidades alcanzadas deben mantener esta información actualizada. El incumplimiento puede generar problemas serios.
- Obligaciones laborales y de seguridad social si contratás trabajadores: planillas, aportes, licencias, etc.
No cumplir con alguna de estas obligaciones puede generar multas, recargos e incluso la pérdida del certificado de DGI, lo que te impide operar con muchos clientes y organismos públicos. Es un riesgo que conviene evitar desde el día uno.
¿Conviene abrir una SAS?
Para muchos emprendedores, profesionales, empresas familiares e inversores, la SAS es una excelente opción. Es ágil, moderna y relativamente sencilla de gestionar. Pero no existe una respuesta única para todos.
La estructura más conveniente para vos depende de varios factores:
- El tipo de actividad que vas a desarrollar
- La facturación que proyectás
- La cantidad de socios y cómo se distribuyen las participaciones
- Tu situación fiscal personal
- Si vas a tener empleados o no
En algunos casos una SAS es la mejor alternativa. En otros, puede ser más conveniente otra figura jurídica o incluso arrancar como persona física y luego dar el salto a una sociedad. Lo importante es tomar esa decisión con información, no por inercia.
Desde Calculame acompañamos a emprendedores y pequeñas empresas uruguayas en todo este proceso: desde la elección de la estructura hasta el cumplimiento mensual de sus obligaciones fiscales. Si estás pensando en abrir tu empresa, estamos para ayudarte.
¿Necesitás ayuda con este tema?
En Calculame te ayudamos a resolver impuestos, apertura de empresas, facturación electrónica y trámites ante DGI y BPS con foco práctico para Uruguay.
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